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jueves, 18 de marzo de 2010

EARTHLINGS (TERRICOLAS)

Podemos elegir, podemos decidir vivir sin alimentarnos del sufrimiento del resto de especies con las que compartimos el planeta. para decidir debemos conocer, debemos saber, y para saber hay que ver este iluminador video:




RECUPERANDO EL PLANETA EN FACEBOOK



Aquellos que practican el Arte de la Paz deben proteger los dominios de la Madre Naturaleza, divino reflejo de la creación, y mantenerla bella y fresca. La calidad del guerrero da origen a la belleza natural. Las técnicas sutiles de un guerrero surgen tan naturalmente como aparecen la primavera, el verano, el otoño y el invierno. La calidad del guerrero no es otra cosa que la vitalidad que sustenta toda la vida.


Morihei Ueshiba - El arte de la Paz

sábado, 6 de marzo de 2010

Y-legales???



El sistema y sus políticas ilegalizan a las personas...

Se expolian territorios y países subdesarrollados sin miramiento por los ecosistemas, por sus habitantes, aplastando sus culturas y costumbres, imponiendoles el modo de vida occidental para que vendan sus vidas por productos que antes no necesitaban o incluso paguen con sus vidas desesperados por alcanzar los "paraísos occidentales" con sus "oportunidades" otra jugada para socavar los pocos derechos tan duramente alcanzados de las clases trabajadoras y disponer así de mano de obra dócil. Esta forma de esclavitud es tan despreciable que ademas pagamos por ella...
Vivimos en la ilusión de que escogemos a nuestros "lideres" y que estos cuidan de nosotros...
¿como podemos seguir siendo cómplices de esta irracionalidad? QUE VERGÜENZA!!!


____ESTO NO SE PUEDE SEGUIR CONSINTIENDO____
________RE-EVOLUCIÓN YA_______


sábado, 3 de octubre de 2009

The end of the line

"El final de la linea" es un documental del director Rupert Murray, basado en el libro de Charles Clover, trata sobre cómo la pesca industrial está llevando a los peces a su extinción. Y no solo los que se pescan para comer, ya que como sabemos cada especie hace su aportación al ciclo de la vida en el cual si se rompe un eslabón de la cadena, ésta automáticamente afecta a las otras especies relacionadas en un mismo ecosistema, el cual no es solo el mar en este caso sino que la Tierra entera.


Terrible el daño irreparable que se le esta infringiendo a los ecosistemas marinos, esquilmando a las poblaciones y arrasando su medio con el uso de "artes de pesca" que arrasan los fondos marinos y exterminan especies que no se destinan al consumo como daños colaterales de las capturas.

Como siempre en la base del problema esta el comercio y la explotación depredadora con fines económicos que van a conducir a la extincion de las especies salvajes marinas y la muerte de del medio marino.
En nuestras manos esta el destino de la tierra, solo con cambiar de hábitos alimenticios hacia una dieta vegetariana puede salvarnos de nuestra irracionalidad y evitara causar tanto daño y sufrimiento a todas las especies con las que compartimos el planeta.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

QUIMICAMENTE INFLADOS

Algunos "deportistas" recurren a "suplementos dieteticos" o "deportivos" para potenciar su masa muscular y alcanzar la Hipertrofia, pero alguna vez se habrán preguntado de donde provienen, los mas comunes se saben como las proteinas vienen de los huevos y la leche ya que lo suele poner en el producto.

He rastreado por la red y no he sido capaz de encontrar información sobre la procedencia y la fabricación de carbohidratos, aminoácidos, creatina, etcétera: todos estos productos aparecen por una necesidad creada de ofrecer una imagen estética distorsionada para alcanzar un ideal estético antinatural y que suponen un negocio multimillonario muy opaco ya que solo informan de las excelencias de sus "productos" y nos hacen creer que los extraen de la leche y los huevos, practica harto cuestionable también. Me acuso de haber picado cuando he sido mas joven e ignorante, pero afortunadamente he despertado a la realidad.

En otro orden de cosas la suplementación dietetica y química ocasiona efectos como:

GINECOMASTIA, CONDUCTA AGRESIVA, HIPERTENSIÓN, ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES, HIPERTROFIA CARDÍACA (agrandamiento del corazon), PALPITACIONES, CÁNCER, HEMORRAGIAS, DOLORES DE CABEZA, IMPOTENCIA, ICTERICIA (hígado agrandado), DESGARROS MUSCULARES, AGRANDAMIENTO DE LA PRÓSTATA, CALVICIE PREMATURA, SUPRESIÓN DEL SISTEMA INMUNOLOGICO, etcétera, etcétera...




Cuando veo a personas hipertrofiadas solo veo a personas carentes de valores o a ignorantes que si tuvieran idea de donde "proviene" y como se "cría" la materia prima que consumen (que sabe a fresa, banana, vainilla o coco), a menos que sean unos insensibles, se horrorizarían. Los que se quieran meter química allá ellos pero seamos conscientes de que también se hace sufrir a millones de seres vivos para producir estos "compuestos y alimentos".

Especismo Animal

No nos dice nadie que los animales tienen sus propios intereses a vivir, no les escuchamos sus quejidos cuando estamos “saboreando” un pedazo de su cuerpo, disfrazada la muerte bajo una bandeja o con un nombre más que raro , no vemos la sangre chorreada en su agonía, ni su pellejo que nos cubre el pie o las espaldas. No nos comentan el sufrimiento que padecen encerrados en grandes o pequeños espacios, viviendo para ser luego devorados, mancillados en su integridad, no nos comentan nada de lo que sucede cuando violan a las hembras de otras especies animales(vacas, ovejas, cerdas) para que queden preñadas y produzcan hijos para ser comidos por los humanos. No nos dicen que la vida de los animales está convertida en una supervivencia y donde su “vida” poco se asemeja a lo que la naturaleza creó en millones de años... Pocas voces se escuchan en empatía por los animales, pero muchas por los humanos, aunque de poco también ha valido, porque la realidad demuestra que solamente los cambios de conciencia y no las leyes son las que logran cambiar la realidad.. .ejemplos de organizaciones para la paz sobran, y siguen habiendo guerras, ejemplos de organizaciones de derechos humanos igual... Nos dicen que si no comemos “proteínas” animales nos vamos a enfermar (conozco más que nada gente omnívora que se enferma, y no conozco gente vegana que recurra a médicos), todo eso cuando lo de las proteínas no se consumen de forma directa... Nos dicen que si no comemos carne vamos a padecer anemia, pero no se dice que las lentejas, perejil y varios vegetales nos proporcionan lo necesario. Nos dicen que la leche de otros animales y sus derivados son buenos, pero no nos dicen que los ácidos de la leche generan infecciones de oídos, osteoporosis, acidez, gastritis. Nos preguntan de forma irónica :¿de dónde obtienes el calcio?, contestamos que de vegetales verdes, y ponemos el ejemplo de que las vacas y los animales más fuertes los consumen, pero no nos creen. Los “más conscientes” boicotean a empresas multinacionales pero siguen consumiendo animales muertos de “producción” nacional, promoviendo la muerte bajo otra escala económica. Muchas personas ignoran qué es el veganismo, por eso es más que importante ser difusores y propagadores de esta forma de vida con mayúsculas, potenciando de forma militante el respeto a TODOS los animales. Creer que los que nos dicen de forma para nada sutil, es aceptar que todo va de una forma, sin proponer alternativas, comprometiéndose de otra forma, implicándose en la vida, y no en la muerte, pensando, y no creyendo, porque las creencias son algo superfluo, los pensamientos son los capaces de generar la acción, no dejarse domesticar por lo que nos dicen como verdad absoluta, esto es un tema muy amplio, donde todo está entrelazado, y donde muchas veces se niega, (antropocentrismo y especismo mediante) la vida de los demás habitantes animales de nuestro planeta.

Encontrado a traves de Google, ver documento completo AQUI.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Verdades "taurinas"


El novillero (Pedro Herreros) hace la salvaje, cruel, lamentable, vergonzosa comparación siguiente…: la estocada que mata al toro se puede comparar con la rubrica de un pintor al acabar su cuadro.



Resultado… por abultada diferencia de coeficiente intelectual se proclama como vencedor El toro un animal que es curiosamente herviboro, y que no mata ni para alimentarse.

martes, 22 de septiembre de 2009

Las personas y el vegetarianismo



Deberías saber esto: por muy lejos que se encuentre el matadero, eres cómplice del asesinato, la tortura y la mala vida del animal al que pertenece el trozo de carne que te estás comiendo.

Ningún animal te pertenece, ¿te crees acaso con derecho de servirte de ellos simplemente porque eres mas listo y no se pueden defender?.

Que tal te sentaría si viniese una raza superior,invadiese el planeta y nos utilizaran de alimento, imagínate que primero se llevan a tus hijos para trocearlos y laminarlos como hacemos nosotros con las terneras o los cerdos,luego te arrebatan a tus padres para triturarlos y hacer embutido con ellos y por último se llevan a tu novia o esposa de tu lado con el fin de hacerla procrear con los sementales mas rudos.

Un poco de EMPATIA es lo que nos hace falta nada mas para darnos cuenta de lo mal que lo estamos haciendo.

carne super

Ahora somos los vegetarianos los extraños, los que no nos alimentamos de cadáveres en descomposición pero esto un dia cambiará aunque por el camino penosamente quedarán billones de seres asesinados por una especie que se autodenomina “civilización”

RAMATIS

Os dejo un extracto de un libro maravilloso, filologia del alma del maestro Ramatís un espíritu miles de años mas evolucionado que nosotros. Según cuenta, incluso tuvo una encarnación en la desaparecida Atlántida.

Ramatís: El salvaje, aunque feroz e instintivo, se sirve de la carne para nutrirse, sin transformarla en motivos determinados para banquetes y libaciones de naturaleza requintada; mientras que los civilizados, reviven esos mismos apetitos salvajes, pero, paradójicamente, de modo más exigente, sirviendo de pretexto para disfrutar noches de placer bajo las luces fulgurantes de lujosos y modernos hoteles y restaurantes. ¡Criaturas ruidosas, alegres, que pregonan estar en posesión de genial intelecto, devoran en mesas festivas, los cadáveres de los animales regados con condimentos excitantes, mientras la orquesta famosa ejecuta melodías que se unen a los olores de la carne carbonizada o del cocido humeante! ¡Pero sabed que las poéticas y sugestivas denominaciones de los platos, expuestas en los aristocráticos menús no libran al hombre de las consecuencias y de la responsa­bilidad de devorar las vísceras del hermano inferior! A pesar de los floreos culinarios y de la “minuta” de manjares “sui generis”, que tratan de atenuar el aspecto repugnante de las vi­tuallas sangrientas, los hombres carnívoros no consiguen ocultar la realidad del desmedido apetito humano. Aquí, los “menudos a la milanesa” sugestivos, no dejan de ser otra cosa que trozos de vesículas e hígado, disimulando el sabor amargo de la bilis animal; allí, los “apetitosos riñones ensartados”, no consiguen sublimar su naturaleza de órganos secretores de la albúmina y de la urea, que aun rezuman bajo el cuchillo mortal. Aunque se quiera elogiar el esfuerzo del maestro culinario, las “patas a la europea”, no son otra cosa que las pezuñas del animal sacri­ficado; la “fabada” es, en realidad, un conjunto de habas cocidas con la inmundicia del chorizo ahumado, compuesto de partículas de distintas partes del puerco, incluso sus tripas, al que se añade la grasa del unto.
Es evidente que se debe disculpar al salvaje ignorante que se somete a la nutrición carnívora y pervierte su paladar, porque su alma atrasada ignora la suma de razonamientos admirables que ha logrado el civilizado en las esferas científica, artística, religiosa y moral. Mientras los banquetes pantagroélicos de los Césares romanos marcan la decadencia de una civilización.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Ser vegetariano por segunda vez


por Leonora Esquivel Frías

Ponencia presentada en el Primer Congreso de la Unión Vegetariana Española (UVE)
9-12 de octubre de 2004 - www.unionvegetariana.org

“Una vez que hemos visto el sufrimiento de los animales,
somos moralmente responsables de aliviarlo y este es un camino que no tiene regreso”

Mary Lou Randor, Animal Grace


Ser vegetariano es una decisión que se toma una vez, hay quienes optan por este estilo de vida por razones de salud, otros quienes lo hacen por ser coherentes con su postura ecologista y otros quienes lo hacemos por respeto a las vidas de los animales no humanos.

Las tres razones son igualmente válidas, sin embargo sólo la última es completamente altruista y desinteresada, es lo que se llama el vegetarianismo ético. Dejar de comer animales es el primer paso para dejar también de vestirnos con su piel o de comprar productos probados en ellos; es una consecuencia lógica de haber reflexionado sobre las grandes injusticias que se cometen con ellos y de la decisión de no querer ser parte activa en su maltrato y explotación.

Una vez hemos reconocido que los animales son seres con capacidad de sentir placer y dolor y, que por lo tanto tienen al menos el interés de buscar el primero y evitar el segundo, estaremos viviendo el primer día de nuestra nueva vida

Una vida donde el sufrimiento animal sea tomado en cuenta. Y que conste que esto no quiere decir que importe más o menos que el sufrimiento de los seres humanos, que es lo que siempre se esgrime contra quienes defendemos los intereses de los animales; el sufrimiento es malo independientemente de quien lo padezca. Es cierto, en el mundo hay mucho sufrimiento, tanto que este parece ser parte constitutiva de la naturaleza. Nos hemos acostumbrado a ver en las noticias gente muriendo de hambre, por guerras, en actos terroristas, en violencia doméstica, y nos parece repudiable. Sin embargo, poco o nada vemos acerca de los animales hacinados en las granjas factoría, transportados durante horas sin agua ni alimento, arrastrados hasta el matadero y abiertos en canal estando a veces todavía conscientes. Estas imágenes no van a llegar al salón de nuestra casa a menos que nosotros salgamos a buscarlas o que coincidamos con una mesa informativa de alguna asociación defensora de los animales.

El vegetarianismo ético no es una mera dieta, es, repito una manera de vivir coherente con los principios que creemos dignos de ser defendidos: justicia, respeto, solidaridad.

El término vegetarianismo ético puede retumbar como si fuera una doctrina o una práctica inaccesible para el común de los mortales. En general no hago esa distinción, pero creo que en este contexto vale la pena hacerla pues a diferencia de un vegetariano por razones de salud, quienes lo somos por rechazo a la utilización de animales, abogamos en todo momento por un cambio hacia este estilo de vida.

Nunca otra causa exigió una modificación tan radical en nuestra manera de vivir: cambiar algo tan arraigado como nuestros hábitos alimenticios no es fácil, pero más difícil quizá es enfrentarse a una sociedad que no está preparada para el vegetarianismo. Burlas, rechazo, indiferencia y hasta desprecio son las más comunes de las actitudes a las que estamos expuestos una vez decidimos dejar de consumir productos de origen animal y esto se debe en gran medida a la ignorancia que existe en relación al tema del vegetarianismo y su conexión directa con los derechos de los animales.

Es curioso que cuando comentamos que nos dedicamos a la defensa de los animales, la gente se sorprenda de que también seamos vegetarianos. Esta distinción entre “animales para convivir” y “animales para comer”es algo que tenemos que ir eliminando, esa línea arbitraria ocasiona que no sintamos culpa alguna de comer un pollo pero sí nos horroricemos del consumo de perros y gatos en países asiáticos, por ejemplo, que firmemos contra las corridas de toros, pero que no reparemos en comer un trozo de vaca, o que creamos que la defensa de los animales se limita a encontrar un buen hogar para perros y gatos. De la misma manera creo que los vegetarianos que consumen lácteos y huevos han de dar un paso más y contemplar el veganismo como una opción ética y saludable. Los derivados de los animales también les ocasionan explotación y muerte.

La meta principal de todo activista por los DDA es hacer más vegetarianos, pues el vegetarianismo es la forma más eficaz de oponerse a la crueldad hacia los animales. Tengamos presente que al año se matan en el mundo 50 mil millones de animales sólo para consumo humano. Según PETA (Personas por la Ética en un Trato hacia los Animales), un vegetariano salva en promedio 95 animales al año. 95 seres sintientes que no nacerán para ser torturados y matados.

Nuestros argumentos son irrefutables, la teoría y la práctica están de nuestra parte, pero somos conscientes de que la decisión final es personal, que la gente puede concedernos toda la razón y seguir comiendo animales “porque están muy sabrosos”. Como dijo Sócrates “Veo el bien y lo apruebo, pero hago el mal”. Para la mayoría de los seres humanos nunca ha sido un problema vivir en contradicciones morales. Podemos por un lado rechazar la violencia y por otro ejercerla indirectamente sobre los no humanos al utilizarlos como recursos, podemos reconocer que infligir dolor es malo y causarlo.

La mayoría de quienes comen animales se confiesa incapaz de poder matar su comida con sus propias manos, no obstante, da dinero para que otra persona lo haga. Esto es para mí una cuestión de elemental integridad moral, pero por lo visto no todo el mundo hace una reflexión de este nivel.

Quienes abogamos por los derechos de los animales intentamos hacer que la gente piense en algo que quizá no había pasado por su cabeza. Hemos de abrir tanto su mente como su corazón, porque no hay nada más compasivo y justo que una dieta vegetariana. Si nos importa el hambre en el tercer mundo, si nos importa el desperdicio de recursos naturales, la contaminación de mares y ríos, si nos oponemos a las guerras por petróleo, entonces es hora de cambiar a un estilo de vida vegetariano.

No hay pretextos para no poder ayudar a los animales. Si no tenemos tiempo para colaborar en una asociación, ni dinero para hacer donaciones, o nos sentimos incapaces de asistir a una manifestación, hay algo que sí podemos hacer que no nos requiere esfuerzo físico: ser vegetariano. Algo tan sencillo como optar por la vida o la muerte de un animal a la hora de sentarnos a la mesa.

Pero ser vegetariano no es suficiente, no podemos responder escuetamente ante la típica pregunta de por qué comemos cómo lo hacemos. Ser vegetariano no es una elección personal en el sentido de que yo haya elegido esta alimentación como pude haber elegido comprar una camiseta roja en lugar de azul. No puedo respetar el hecho de que alguien coma animales porque es su decisión, como no respetaría el que alguien le pegara a un niño sólo porque es su hijo. Aunque evidentemente, la decisión se toma a nivel individual, no estamos hablando de una simple preferencia gastronómica. Aquí hay en juego valores y compromisos.

Es común que la curiosidad de nuestro interlocutor se despierte cuando estamos comiendo, pero quizá ese no sea el mejor momento para exponer nuestras razones, pues seguramente los comensales se encontrarán ya frente a su trozo de animal cocinado y su actitud puede ser defensiva, pero una respuesta como “soy vegetariano porque ningún animal merece morir para que yo viva” es la puerta de entrada a una conversación que se puede tener en la sobre mesa. Cuando señalando productos de origen animal nos dicen “tú no puedes comer esto”, hemos de responder “no es que no pueda es que no quiero”.

Hay quienes evitan hablar del maltrato hacia los animales, quienes creen que no tiene sentido reclamar o hacer ver una conducta moralmente incorrecta, pues hay tantas que nunca acabaríamos. Sin embargo, pensemos qué es lo peor que nos puede pasar si levantamos nuestra voz por los animales. ¿Que nos ignoren, que nos insulten, que se rían, que nos llamen exagerados? Pues eso no es nada en comparación con lo peor que les sucede a los animales si no decimos nada: su sufrimiento en granjas factorías, en los laboratorios, en las granjas peleteras, etc.

Dejar de comer productos de origen animal es fundamental para mostrar respeto hacia los animales, pero necesitamos hablar también de porqué hemos optado por oponernos a esta explotación.

Los países de habla hispana vamos bastante retrasados en materia de DDA y vegetarianismo, fuera de las grandes ciudades es difícil conseguir leche de soja, tofu, seitán o tempeh, aunado a esto existe todavía la creencia de que los vegetarianos no comemos carne, pero comemos pescado e incluso pollo. De nosotros depende que estos malentendidos vayan aclarándose y si nosotros solicitamos por escrito a los supermercados o restaurantes que existan opciones vegetarianas, entonces seremos un grupo de consumidores al que habrá que satisfacer. Mi experiencia personal como vegetariana mexicana es que aunque aquí podamos comprar comida en cualquier herboristería, la gente sigue siendo hostil a la idea de no comer animales. En Latinoamérica, en cambio, la idea de los DDA es tan nueva que el público la recibe con mayor interés y parece reconocer que no es tan descabellada como algunos quieren hacerla ver. La gran cantidad de frutas y verduras hace que no tengamos que depender tanto de las alternativas a la carne, pero aún queda por convencer a una población en extrema pobreza que ser vegetariano no es un lujo ni privilegio de una clase social acomodada que puede preocuparse por su salud y la de los animales.

La información oficial tampoco está de nuestra parte. Los mismos médicos, la publicidad, los productos del mercado nos sugieren consumir carne y productos de origen animal. Si logramos que salga una nueva pirámide alimenticia veremos que se reduce la ingesta de “carnes rojas”, pero se potencia el pescado y los lácteos. Pensemos en el gran mito de la leche, nunca mejor desmentido que en Leche que no has de beber de David Román. Somos nosotros quienes tenemos que buscar información fidedigna para ofrecer a los demás. Si por ética no hemos de consumir productos animales, por salud tampoco.

Como activista por los DDA cada vez que pongo una mesa informativa, asisto a un acto o manifestación, realizo una entrevista o tengo la oportunidad de habar con alguien, repaso uno a uno los argumentos que existen a favor del vegetarianismo y me dan ganas de hacerme vegetariana por segunda vez, porque estoy orgullosa de formar parte de ese colectivo que se dio cuenta de que las vidas de los animales no humanos han de ser respetadas, y no encuentro nada más natural y coherente.

sábado, 29 de agosto de 2009

Piedad


"Una piedad sin límites para todos los seres vivos es la prueba más firme y más segura de la conducta moral interior y propia."


"El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales."

Arthur Schopenhauer


¡NO AL MAÍZ TRANSGÉNICO!

Fuente del articulo: LA GARBANCITA ECOLOGICA

Al pueblo de México

A los pueblos del mundo
Al gobierno de México
Al Convenio de Diversidad Biológica / Protocolo Internacional de Cartagena sobre Bioseguridad
A la Organización de Agricultura y Alimentación de Naciones Unidas / FAO



Las organizaciones y comunidades indígenas y campesinas, ambientales, de educación popular, organizaciones de base, comunidades eclesiales, grupos de productores, integrantes de movimientos urbanos, académicos y científicos, analistas políticos de la Red En defensa del maíz:

Rechazamos enérgicamente la siembra de maíz transgénico en México. Es un crimen histórico contra los pueblos del maíz, contra la biodiversidad y contra la soberanía alimentaria, contra diez mil años de agricultura campesina e indígena que legaron esta semilla para el bien de todos los pueblos de mundo.

Declaramos que el decreto presidencial del 6 de marzo del 2009, que permite la siembra de maíz transgénico, intencionalmente no considera que:

México es centro de origen y diversidad del maíz. Existen más de 59 razas reconocidas y miles de variedades, que serán indefectiblemente contaminadas.

Los pueblos indígenas y campesinos son quienes han creado y mantienen este tesoro genético del maíz, uno de los principales cultivos de los que depende la alimentación humana y animal en el planeta.

El maíz es alimento básico de la población mexicana. En ninguna parte se ha evaluado su consumo cotidiano y en grandes cantidades, como sucede aquí. Existen estudios científicos que, con mucho menor consumo, reportan alergias y otros impactos a la salud humana y de los animales alimentados con transgénicos.

Las variedades de maíz transgénico que se propone plantar en el país no resuelven los problemas de la agricultura mexicana: son más caros, pues el costo de las semillas y la licencia son mayores que los cultivos convencionales; no aumentan los rendimientos: son iguales o incluso los disminuyen, a menos que exista una muy fuerte incidencia de plagas que no son frecuentes en México; utilizan más plaguicidas, pues emiten la toxina Bt constantemente, generando resistencia y plagas secundarias que deben controlase con otros plaguicidas.

Provocarán daños a la diversidad biológica y al ambiente: al ser México un país megadiverso, ningún estudio realizado en otras condiciones es aplicable pues las variables e interconexiones aumentan exponencialmente.

Por ser un cultivo de polinización abierta es imposible evitar la contaminación transgénica del maíz cuando se siembra a campo abierto. La contaminación ocurre también en los almacenes, transportes, industrias.

Los trasngénicos no sirven para la agricultura campesina ni orgánica, pero irremediablemente contaminarán las variedades nativas y criollas de maíz, además de ser una amenaza para la producción orgánica que perderá su nicho de mercado.

Todas las semillas transgénicas se encuentran patentadas y están controladas por seis multinacionales (Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer, Basf), por lo que provocan una dependencia absoluta de los campesinos y agricultores hacia esas multinacionales y criminalizan a las víctimas de contaminación.


Los pueblos originarios de México crearon el maíz y han sido los guardianes y creadores de la diversidad de variedades que actualmente existe. De la integridad de sus derechos dependerá la soberanía alimentaria y la preservación de esta diversidad. Por ello, la contaminación transgénica es una herida a la identidad de los pueblos mesoamericanos y atenta contra diez mil años de agricultura. La siembra de maíz transgénico es un ataque frontal a los pueblos originarios y campesinos y una violación a sus derechos.


El maíz para los pueblos que constituimos México no es una mercancía, si no el origen de una civilización y base del sustento de las vidas y economías campesinas.


No permitiremos que se pierdan nuestras semillas, ni que se contaminen por transgenes propiedad de empresas transnacionales. No acataremos las leyes injustas que criminalizan las semillas y la vida campesina. Seguiremos cuidando el maíz y la vida de los pueblos.


Responsabilizamos de la pérdida y daños al maíz mexicano a
las corporaciones productoras de semillas transgénicas; al poder legislativo que aprobó una Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Ley Monsanto) a favor de las empresas, al gobierno de México, a los secretarios de Agricultura, Medio Ambiente y a la Cibiogem que son responsables de las medidas finales para eliminar toda protección legal al maíz:

Por todas estas razones:

Rechazamos la siembra experimental o comercial de maíz transgénico y exigimos su prohibición en México.

Rechazamos la "Ley Monsanto", su reglamento y cualquier otra forma de criminalización de las semillas campesinas.

Rechazamos el monitoreo gubernamental de las milpas campesinas, porque es usado como pretexto para eliminar aún más semillas campesinas.

Nos comprometemos y llamamos a todas las comunidades y pueblos indígenas y campesinos a defender las semillas nativas y a continuar sembrando, guardando, intercambiando y distribuyendo sus semillas propias, así como a ejercer el derecho sobre sus territorios e impedir la siembra de maíz transgénico.

Llamamos a la población a exigir que todos los alimentos que comemos diariamente garanticen estar libres de transgénicos.

Llamamos a los organismos internacionales a condenar a México por esta violación a los derechos ancestrales de los campesinos, a la biodiversidad, a la soberanía alimentaria y al principio de precaución en centros de origen de un cultivo básico para la alimentación y economía mundial.

¡NO AL MAÍZ TRANSGÉNICO!
RED EN DEFENSA DEL MAÍZ


Algunos datos

El consumo de carne proveniente de animales, especies salvajes y "cultivadas" marinas acarrea problemas de salud, económicos y ecológicos. Más allá del polémico maltrato a los animales, conviene reflexionar sobre las consecuencias del consumo excesivo de carne en los "países ricos" y su paulatina extensión a la población mundial.


El esquema alimentario occidental desaprovecha y esquilma la tierra, el agua, el aire y la energía. La producción comercial de carne "alimenta" a pocas personas a expensas de otras muchas. El grano que podría nutrir directamente al ser humano se utiliza para alimentar animales. Los cadáveres de éstos sólo devuelven cuando se ingieren un pequeña fracción de las proteínas que recibieron. Para producir 1 Kg. de carne de ganado bovino se precisan 16 Kg. de pienso compuesto a base de cereales y soja. Los 15 Kg. restantes se emplean en los procesos energéticos del animal, en la formación de las partes no comestibles de éste o se pierden formando parte de los excrementos.


Para apreciar lo poco nutritivos que son los animales, incluso como suministradores de proteínas, hay que compararlos con las plantas. Una hectárea de terreno cultivado produce cinco veces más proteína que si se destina a la producción de carne. Si en lugar de cereales se planta en él legumbres –guisantes, judías o lentejas- lo que, la relación es de 10 a 1, y si se trata de verduras es todavía mayor: 15 a 1. Estas cifras son aproximadas y por término medio. Si consideramos las diferentes plantas, individualmente, los resultados pueden ser mejores. Así, por ejemplo, una hectárea de terreno cultivado con espinacas puede llegar a producir hasta veinte veces más proteínas de las que nos podría suministrar una vaca que se alimentara de ella.


La mayor parte de los expertos en política alimentaria proponen una reducción drástica de la producción y del consumo global de la carne. La alimentación de la población no podrá depender, en un futuro próximo, de la carne. Pero no es necesario esperar para ver los efectos del hambre, pues en la actualidad dos terceras partes de la humanidad se encuentra sub-alimentada.


¿Qué sucedería si nadie ingiriera animales? A algunos les podría parecer un desastre. Pero hagamos números. Si dividimos toda la tierra que se puede arar en el mundo entre el número total de habitantes, a cada persona le correspondería media hectárea de tierra cultivable.


Para conseguir un solo Kilo de carne se necesitan 16 Kg. de alimento si se trata de un buey, 6 si es un cerdo, 4 si es un pavo y 3 si es un pollo. La producción de leche requiere aproximadamente un Kg. de pienso por litro. Si en la media hectárea hemos decidido criar un buey de 400 Kg. de peso, conseguiremos 160 Kg. de carne, pero sin poder plantar nada más en el terreno mientras viva el buey.


Quien centra su dieta en la carne para conseguir 2.500 calorías requiere una hectárea y media de terreno destinado a ganado. Si la misma persona basa su dieta en trigo, podrá alimentarse con la octava parte de una hectárea. Media hectárea cultivada con arroz y legumbres puede dar de comer a seis personas.


Pero se pueden obtener resultados todavía más sorprendentes si el ser humano consume las semillas germinadas. Los granos de los cereales y de las leguminosas son alimentos concentrados que, por su bajo porcentaje en agua y su riqueza en almidón y proteínas no se consumen crudos. La alternativa a la cocción de estos granos es la germinación. Por ejemplo, con el trigo necesario para nutrir a una persona con carne se puede alimentar a siete personas con pan, pero si se germinan las semillas se pueden alimentar a más de veinte personas.


Las personas que viven en países subdesarrollados no pueden permitirse "el lujo" de alimentar ganado con los cereales que cosechan. En EEUU, en cambio, el 90 % de la cosecha de cereales -maíz, centeno, avena y soja-, descartando las exportaciones, se destina a la fabricación de piensos para el consumo animal. El consumidor de carnes norteamericano utiliza como promedio cinco veces más recursos alimenticios que el colombiano, el indio o el nigeriano medio. La producción de la mitad del suelo cultivable de los EEUU se destina a consumo animal. Los países desarrollados, con sólo un tercio de la población mundial, utilizan el 75 % del pescado capturado en el mundo. La mayor parte sirve para fabricar piensos para ganado. Un tercio de la población africana de cacahuetes se utiliza para alimentar ganado en los países europeos del Este.


Los EEUU importan carne de vacuno, que proviene fundamentalmente de América Central, en cantidades equivalentes al consumo anual total de muchos países desarrollados, aunque la cifra total de estas importaciones constituye sólo la séptima parte del consumo de carne vacuno en EEUU. Si nos imaginamos que estamos en un comedor ante un filete de 150 g y que hay 50 personas, cada una de ellas con un cuenco vacío, el coste alimenticio de nuestro filete hubiera podido llenar los cincuenta cuencos con cereales.


La desequilibrada distribución de alimentos no es el único problema desencadenado por las industria cárnicas. Tres recursos básicos están disminuyendo en todo el planeta: tierra, abonos y agua. La producción de carne no sólo esquilma los dos primeros, sino que despilfarra grandes cantidades de agua: El agua, un recurso imprescindible para la vida, es cada vez más escaso. Para obtener un kilo de carne, arroz o trigo se necesitan, respectivamente, 20.000, 454 y 227 litros de agua. Además, la producción ganadera contamina el agua diez veces más que los humanos y tres veces más que la industria. Cada segundo, 125 toneladas de residuos procedentes de la ganadería industrial y la industria cárnica, se emiten contaminando los ríos y produciendo gases tóxicos como amoníaco, metano y dióxido de carbono que afectan a la capa de ozono y contribuyen al efecto invernadero. La producción de carne crea, así, diez veces más contaminación que las zonas residenciales y tres veces más que las industriales. Un huerto utiliza 1.300 litros de agua diariamente para producir el alimento de una persona vegetariana. La dieta occidental media consume en cambio 10.000 litros diarios para alimentar únicamente a una persona. Producir un Kilo ce carne nos cuesta a la humanidad veinticinco veces más en recursos que el mismo Kilo de vegetales. La producción comercial de carne agota los recursos de agua. Además, los desperdicios de las granjas animales son vertidos directamente a los ríos.


Si todas las reservas mundiales de petróleo se destinasen a la producción de alimentos, y no se gastara nada en transporte ni calefacción, para alimentar a todos los habitantes con la dieta típica occidental nos quedaríamos sin petróleo en trece años.


También se debe tener en cuenta que se consumen grandes cantidades de gas natural y petróleo para producir los fertilizantes empleados en la producción de cereales para pienso. Cultivar una hectárea de maíz puede consumir más de 600 litros de gasoil. Si se utiliza abono orgánico en lugar del químico se ahorra más de la mitad. Si este maíz se destina a consumo animal, el despilfarro es evidente. La conclusión es que podemos ahorrar mucha energía desde nuestro comedor.


Tampoco creamos que los océanos van a aportar una solución rápida a los problemas alimentarios. Para beneficiar nutritivamente a la población mundial el volumen de pesca debería aumentar seis veces. Y ya en estos momentos, debido en parte a la contaminación y al exceso de pesca pues la mayor parte de los océanos han sido diezmados, las capturas declinan. Del volumen mundial de capturas, una tercera parte se destina al alimento de animales.


Algunos expertos opinan que se debe aumentar la producción de carne en los países subdesarrollados. Estos aumentos de producción no significan obligatoriamente un aumento de consumo por los hambrientos del país. Por ejemplo, la producción de carne en América Central es actualmente mayor que nunca, pero la mayor parte de esta carne se consume en restaurantes de EEUU. Brasil es el tercer país ganadero del mundo –los dos primeros son EEUU y la antigua URSS-, pero la mayor parte de su carne se exporta, mientras sus habitantes la compran a unos precios altísimos, asequibles tan sólo a los ricos.


La ocupación del territorio avanza: "millones de hectáreas de selva y bosque son destruidos cada año, se convierten en tierra de pastoreo y en cultivos utilizados exclusivamente para alimento de animales", contribuyendo así a la desertización del planeta. Cada año, 300.000 km2 de selva tropical se destruyen para habilitar pastos para ganado.


A pesar de estos problemas, hay quienes dan un paso más y se deciden por el consumo de carne ecológica. Algunos productores explican así la cría ecológica: “Los terneros, además de amamantarse de sus madres y comer hierba durante un período entre 5 y 7 meses, se alimentan con materias primas de producción ecológica que se adquieren directamente a los agricultores que cumplen, con la normativa ecológica de la Unión Europea. No se emplean abonos químicos de síntesis, herbicidas ni ninguna otra sustancia que pueda causar daños al entorno. Una vez apartados de sus madres, los terneros se alimentan entre 5 y 9 meses con pasto, forrajes y piensos ecológicos. Como viven al aire libre, juegan, pelean y refuerzan sus músculos, sus carnes resultan mucho más tiernas y jugosas.”


La producción de carne ecológica nos enfrenta a una paradoja: se despliegan más recursos naturales y se acentúa aún más el carácter elitista del consumo cárnico. Desde la agroecología y el consumo responsable, no es sostenible ni tolerable nuestro consumo de carne actual, pero la solución no parece ser pasarnos a la carne ecológica. Aspirar a que toda la población mundial pueda acceder a comer carne es difícil. Pretender que sea ecológica, impensable.





martes, 25 de agosto de 2009

domingo, 23 de agosto de 2009

COLTAN

Todos los peces de agua dulce en EEUU están contaminados con mercurio

Leyendo la sección de ciencia de la versión web del New York Times aparece una noticia sobre un estudio acerca de la contaminación por mercurio. Dicho estudio confirma que todos los peces de agua dulce contienen niveles de mercurio superiores al mínimo recomendado determinada por la Agencia Estadounidense para la Protección del Medio Ambiente (EPA) para su consumo por seres humanos y para otros seres marinos.

Según declaraciones del secretario el Interior Ken Salazar "El estudio muestra cómo la contaminación con mercurio se ha extendido en nuestra atmósfera y en nuestras corrientes de agua, así como entre los peces de agua dulce".

La contaminación de las aguas con mercurio se produce particularmente a través de la contaminación atmosférica que llega a los ríos a través de las lluvias, pero también como consecuencia de la actividad de la industria minera, para la extracción de carbón y oro.

Las emisiones de centrales eléctricas alimentadas por carbón son la mayor fuente de contaminación por mercurio y la contaminación de las aguas con mercurio se produce particularmente a través de la contaminación atmosférica que llega a los ríos a través de las lluvias, pero también como consecuencia de la actividad de la industria minera, para la extracción de carbón y oro.

Un factor muy importante de los efectos del mercurio en el medio ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y ascender por la cadena alimentaria. Hasta cierto punto, todas las formas de mercurio pueden llegar a acumularse, pero el metilmercurio se absorbe y acumula más que otras formas. El mercurio inorgánico también puede ser absorbido pero por lo general en menores cantidades y con menor eficiencia que el metilmercurio. La biomagnificación del mercurio es lo que más incide en los efectos para animales y seres humanos. Al parecer, los peces adhieren con fuerza el metilmercurio; casi el 100% del mercurio que se bioacumula en peces depredadores es metilmercurio. La mayor parte del metilmercurio en tejidos de peces forma enlaces covalentes con grupos sulfhidrilo proteínico, con lo que la vida media de eliminación resulta larga (aproximadamente de dos años). Como consecuencia, se genera un enriquecimiento selectivo de metilmercurio (en comparación con el mercurio inorgánico) cuando se pasa de un nivel trófico al siguiente nivel trófico superior.

En comparación con otros compuestos de mercurio, la eliminación del metilmercurio en peces es muy lenta. En concentraciones ambientales constantes, las concentraciones de mercurio en peces de determinada especie tienden a aumentar con la edad, como consecuencia de la lenta eliminación del metilmercurio y una mayor ingesta debido a los desplazamientos en los niveles tróficos que suele haber a medida que el pez va creciendo (come cada vez más peces, y las presas son más grandes). Por eso, es común que los peces más viejos tengan en sus tejidos concentraciones de mercurio más altas que los peces más jóvenes de la misma especie.

Las concentraciones más bajas de mercurio se encuentran en peces pequeños no depredadores y pueden aumentar varias veces conforme se asciende en la cadena alimentaria. Además de la concentración en alimentos, existen otros factores que inciden en la bioacumulación del mercurio. Son de capital importancia los índices de metilación y desmetilación por efecto de las bacterias metiladoras de mercurio (ej., reductores de sulfato). Cuando todos estos factores se combinan, el índice de metilación neta puede influir mucho en la cantidad de metilmercurio que se produce y que puede ser acumulado y retenido por organismos acuáticos. Como se describe en el capítulo 2, varios parámetros del entorno acuático inciden en la metilación del mercurio y, por ende, en su biomagnificación. Aunque en general se sabe mucho sobre la bioacumulación y biomagnificación del mercurio, se trata de un proceso muy complejo en el que participan ciclos biogeoquímicos e interacciones ecológicas complicadas. Por consiguiente, aunque pueda observarse la acumulación/biomagnificación, no es fácil predecir el grado de biomagnificación del mercurio en peces de diferentes sitios.

En los niveles superiores de la cadena alimentaria acuática se encuentran las especies piscívoras, como los seres humanos, aves marinas, focas y nutrias. Las especies silvestres más grandes (como águilas y focas) se alimentan de peces que también son depredadores, como la trucha y salmón, mientras que las especies piscívoras más pequeñas (como el martín pescador) tienden a alimentarse de peces forraje más pequeños. En Wisconsin, en un estudio sobre animales de pelaje, las especies con el nivel de mercurio más alto en tejidos resultaron ser la nutria y el visón, depredadores mamíferos del nivel superior de la cadena alimentaria acuática. Entre las aves depredadoras del nivel superior de la cadena alimentaria acuática están las aves de rapiña como el águila pescadora y el águila cabeza blanca. Así, pues, el mercurio se transfiere y acumula de uno a otro nivel de la cadena alimentaria (US EPA, 1997). Las cadenas alimentarias acuáticas suelen tener más niveles que las terrestres, en las que los depredadores de especies silvestres rara vez se alimentan unos de otros y, por lo tanto, la biomagnificación acuática generalmente alcanza valores mayores.



Si esto lo reconocen los americanos, que han hecho un estudio y lo han hecho publico, es impensable cual es la situación real en el resto del mundo y en aquellos sitios donde se ignora y oculta la realidad.

sábado, 22 de agosto de 2009

Paisajes transformados

El Mundo en que vivimos,
no lo heredamos de nuestros
padres; sino que lo tomamos
prestado de nuestro hijos.

En este blog también os voy a hablar de cine:

"Paisajes transformados" es un documental sobre el trabajo del fotógrafo Edward Burtynsky reconocido internacionalmente. La película le sigue en su viaje por China mientras fotografía la evidencia y los efectos de la masiva revolución industrial del país. La presa más grande del mundo, las fábricas kilométricas y la sobrecogedora renovación urbana de Shanghai son algunos de los temas que captura la lente de su cámara en este documental que nos hace meditar sobre nuestro impacto en el planeta. Este documental habla sobre la explotación laboral, el consumo y la degradación de la tierra. Podéis encontrarla fácilmente poniendo el titulo en el emule. Espero que os haga reflexionar y toméis consciencia sobre que nos estamos haciendo a nosotros mismos.


▷ El Bicarbonato de Sodio

Hoy en día tenemos todo tipo de productos para limpiar nuestro hogar pero no todos son saludables, los productos comerciales conforman un c...